Al disponer de 15 mil millones de pesos para enfrentar la crisis mundial debido a la guerra lanzada por los Estados Unidos e Israel contra Irán y las repercusiones en todo Oriente Medio, el presidente Abinader toma una medida oportuna, se cura en salud y evita quejas de sus opositores.
Los fondos que están identificados en el Presupuesto del cursante año, podrían ser reasignados hacia diferentes instituciones, en caso de que sea necesario para hacerle frente a los daños que se anticipa ocasionará la guerra de tres semanas, sobre todo por las previsibles alzas de combustibles.

Quizás paralelo a esta disposición anunciada el jueves, el gobierno podría lanzar una campaña nacional para el ahorro de los combustibles y otros gastos que con frecuencia se hacen ligeramente, así como retirar del parque vehicular circulante cientos de vehículos chatarras consumidoras de gasolina subsidiada.
Ahora podría ser un momento bueno para que los dominicanos se aprieten el cinturón y dejen de malgastar el dinero y los combustibles, los de menos ingresos, cogiendo prestado a los prestamistas para fiestas innecesarias y diversiones vinculadas con la vida alegre que alienta el consumismo.

El ministro de Hacienda Magin Díaz explicó que el gobierno ha identificado una partida de 10 mil millones de pesos para, de ser necesario, reasignarlos para ampliar el subsidio a los combustibles que en el Presupuesto para el presente año contempla la suma de 12 mil millones de dólares.
A los estrategas escapó la posible sugerencia de que el régimen de Abinader aproveche la crisis internacional que afectará a todas las economías para suprimir subsidios en los combustibles que son recibidos por industrias y empresas prósperas y otras instituciones que los desvían al mercado.

Díaz manifestó que el país cuenta con los fundamentos macroeconómicos sólidos para enfrentar el presente escenario, ya que cuenta con reservas internacionales cercanas a los US$16,000 millones “niveles adecuados de liquidez y acceso a financiamiento tanto en mercados internacionales como domésticos.
Dijo que los depósitos del sector público superan los RD$300,000 millones entre el Banco Central y el Banco de Reservas, en tanto que los ingresos fiscales se sitúan aproximadamente en RD$4,000 millones por encima de lo presupuestado, lo que fortalece la capacidad de respuesta del Estado.
Mientras el presidente Abinader dispuso las medidas para proteger al país, su colega de los Estados tuvo la semana más oscura y contradictoria desde que inició la guerra junto con Israel, al recibir la negativa casi total de los aliados europeos que integran la OTAN, al negarse a romper el bloqueo en el estrecho de Ormuz en Irán. El presidente los llamó “cobardes”.
El gobierno de Trump pidió al Congreso a mediados de semana 200 mil millones más de dólares para financiar la guerra, que en principio aseguró que finalizaría en pocos días. La reticencia entre republicanos y demócratas es creciente por las contradicciones que el conflicto ha creado.

El pasado martes el funcionario de más alto rango en la lucha antiterrorista de Estados Unidos, Joe Kent renunció del puesto al afirmar que Irán no representaba una amenaza “inminente” para los Estados Unidos. Exhortó al presidente Trump “a cambiar de rumbo” en sus operaciones en el país del Medio Oriente.

La decisión de Kent satisfizo a las dos bancadas legislativas del Partido Demócrata, pero causó furia al presidente quien par de días después se quejó de que Irael había bombardeado sin consultas un enorme complejo de acumulación de gas derivado del petróleo. Los combustibles subieron en la semana casi sin control causando irritación entre los norteamericanos que ya tenían planes para viajar durante el spring break. Las encuestas el fin de semana hablan de que sigue bajando la popularidad de Trump.

