Pocos días de esporádicos cacerolazos en algunos sectores de la capital la semana pasada al parecer pusieron en acción las habilidades del presidente Abinader para convencer a grupos de activistas de que los impuestos por los cuales temían no serían aplicados a las clases populares y que cesaría la represión policial.
Sin que se dieran muchas informaciones de los arreglos que pudieron lograrse con dirigentes de sectores populares de nuevo cuño que se reunieron en el Palacio Nacional, las protestas fueron detenidas y marchas programadas en la Plaza de la Bandera quedaron suspendidas.

Más bien, al parecer Abinader retomó el “momentum” de la política e inauguró el túnel de la Plaza de la Bandera con una discreta y bien organizada fanfarria con su presencia y la de la primera dama, Raquel Arbaje. En el acto, televisado a todo el país, Abinader saludó sonriente a los técnicos, obreros y funcionarios invitados.
El arquitecto Cristian Martínez, de la dinastía del ingeniero Bebecito Martínez, quien construyó grandes obras durante los gobiernos del doctor Balaguer estuvo presente en el acto y se comprometió a darle seguimiento al túnel y su entorno, una obra diseñada desde hace tiempo.
Con el túnel se resolvió un gran problema del tránsito en la zona de la capital que rodea varios edificios públicos entre ellos el ministerio de las Fuerzas Armadas y que permite la salida desde el polígono central a la zona oeste de la capital, zona de enorme crecimiento en los últimos años.
Abinader lució contento con la apertura de la vía subterránea, que sería el más extendido túnel de la ciudad, tras los construidos durante los gobiernos del presidente Leonel Fernández. La obra fue hecha por el Ministerio de Obras Públicas y según su ministro Eduardo Estrella, la misma “cambia la salida hacia el sur y redefine la movilidad del gran Santo Domingo”.


El presidente Abinader en compañía del ministro Víctor Ito Bisonó y del presidente del comité organizador, José Monegro, recorrió las instalaciones que servirán de escenario a los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, inaugurados anoche y pidió la mayor atención a las obras que costarán 9 mil millones de pesos en infraestructura. Bisonó dirige el ministerio de Vivienda y Edificaciones.
También el pasado martes, Abinader anunció que el país junto a Costa Rica, Uruguay, Guyana y Brasil es el quinto en salir de la pobreza, es decir del mapa “hambre Cero” de la Organización para las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura. El gobernante se congratuló por los resultados de las políticas implementadas durante su mandato.

El jueves el gobernador del Banco Central, Héctor Valdez Albizu informó que la economía dominicana registró una expansión de 6.4% en el mes de junio, en tanto que creció un 5% en el trimestre abril-junio, acumulando un incremento promedio de 4.5% en el primer semestre, más que duplicando el crecimiento registrado en 2025.
“En adición, se observa que el indicador de tendencia-ciclo continúa evidenciando un proceso de recuperación de la economía dominicana desde finales de 2025, alcanzando un ritmo interanual de 5.5% en junio del presente año”, notificó el informe del Banco Central.

El desempeño se ha logrado en un entorno internacional caracterizado por tensiones geopolíticas que han impulsado al alza los precios del petróleo y las tarifas de transporte, generando presiones sobre los costos de producción a nivel global.
Con el racimo de obras inauguradas o por abrir en los próximos días en todo el país, los favorecedores del presidente Abinader dirían que el sabio político se salió hábilmente debajo de la patana que le tenían montada justamente en la Plaza de la Bandera para, al menos, causar ruido y mortificación a su régimen que cumplirá seis años en agosto.

